¿Qué es un Mediador Familiar?

¿Qué es un Mediador Familiar? Sus funciones y cometido

¿Qué es un mediador familiar?. La figura del mediador llegó a España hace apenas 20 años y sigue siendo muy poco conocida. En nuestro país hay que seguir trabajando para avanzar en la implantación de la mediación.

Contrariamente a un juez o a un árbitro, el mediador no es una persona que toma decisiones. La función del mediador consiste en facilitar la comunicación y ayudar a que las partes lleguen a un acuerdo que dé solución a la controversia.

Se podría decir que el mediador es un guía, un catalizador, que en muchas ocasiones propone soluciones flexibles, que un juez nunca daría.

Los principios de la mediación

El mediador tiene que conocer y cumplir los principios básicos de la mediación, que son:

    1. Voluntariedad. Se trata de un proceso voluntario, tanto en la decisión de inicio como en su desarrollo y en su finalización, pudiendo ser desistido por las partes implicadas en cualquier momento. Es el mediador quien debe dar esa información previa al consentimiento en la primera sesión informativa. Debe informar también a sus clientes y a sus abogados (si los hubiera) la finalidad y contenido del proceso de mediación.Tras la información que el mediador proporciona, las partes son libres de aceptar o rechazar el proceso de mediación como método para la gestión de su conflicto.
    2. Confidencialidad. A los mediadores les asiste el secreto profesional y por tanto, todo el contenido de las sesiones de mediación y de la documentación utilizada es confidencial. Mediador y partes se obligan a respetar la confidencialidad al firmar el acta de la sesión constitutiva de Mediación.
    3. Imparcialidad y neutralidad. El mediador no tendrá intereses respecto de alguna de las partes, ni respecto del objeto del conflicto. El mediador no toma decisiones sobre la controversia. Su papel es el de catalizador del diálogo sereno que permita aflorar opciones múltiples para solucionar el conflicto y dirige el proceso, pero siendo neutral y procurando el equilibrio de las partes durante el procedimiento.
    4. Bilateralidad y buena fe. El principio de bilateralidad, en lógica consonancia con la filosofía de la mediación, supone que ambas partes disponen de las mismas oportunidades para expresarse, sin más limitación que la establecida por el mediador para el buen desarrollo de las sesiones.
    5. Flexibilidad. La mediación debe ser flexible para poder adaptarse a las circunstancias concretas del caso y de los sujetos. Las pautas a seguir se plantean en cada caso por el mediador y las partes al inicio del proceso, incluida su duración. No es adecuado fijar una duración igual para todas las mediaciones.
    6. Profesionalidad. La mediación es un proceso de diálogo asistido y gestionado por un profesional llamado mediador. El mediador tiene que haber alcanzado la formación exigida legalmente que le prepara técnicamente para saber cómo reconducir las posturas procesales en conflicto de las partes hacia los intereses de cada uno, y para que la negociación se encarrile hacia el acuerdo satisfactorio.

La mediación es incompatible en situaciones de violencia, malos tratos, o cuando existe cualquier otro tipo de delito penal.

Tipos de mediadores

 

Mediador Familiar

El mediador familiar interviene cuando se produce la ruptura de una pareja que ha decidido o está pensando divorciarse o separarse.
Su función es que se alivien las tensiones para que haya comunicación y así poder llegar a acuerdos que sean beneficiosos para los hijos y para los miembros de la pareja. Con la ayuda del mediador se ponen de acuerdo sobre cuestiones comunes como el uso de la vivienda familiar o el reparto de bienes y deudas.
La clave de la Mediación Familiar está en que son las partes las que participan activamente en las decisiones que se formalizan en el acuerdo. Por eso, los acuerdos que se cierran en la mediación suelen ser más duraderos y estables.

Mediador Civil

El mediador civil suele recomponer las relaciones existentes por lo que contribuye a la paz de la comunidad. Interviene en procesos de:

  • Propiedad Horizontal. En Estados Unidos la mayoría de los conflictos surgidos en el seno de una Comunidad de Propietarios o entre vecinos se arreglan por este procedimiento. Al administrador de fincas le permite conservar su imparcialidad pues ningún vecino podrá sentir que su administrador no le apoya.
  • Arrendamientos Urbanos. Problemas con el Inquilino.
  • Herencias. Ayuda a recomponer la relación familiar.
  • Conflictos en el ámbito de la construcción: reclamaciones por daños a la edificación, defectos en calidad de obra, vicios constructivos, daños producidos a terceros en la ejecución, problemas en las certificaciones de obra, incumplimiento de contratos, calidades,  plazos.


Mediador Mercantil

La mediación se ha convertido en una herramienta clave en el ámbito de la pequeña empresa y de las franquicias:

En empresas para mediar en conflictos societarios entre los socios y/o con los órganos de administración de las sociedades mercantiles.
En el sistema de franquicias, los desacuerdos y conflictos son muy frecuentes. El mediador mercantil interviene en situaciones de incumplimiento del acuerdo de franquicia, por ejemplo cuando hay impagos de cánones o royalties, otros impagos, corte de suministro en la asistencia y apoyo por la central.

Cuánto cobra un mediador

La mediación está regulada en España por la Ley 5/2012 de 6 de Julio de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Como particular o empresa, puedes acudir a una institución de mediación homologada por el Ministerio de Justicia o bien acudir a un mediador particular.

Los mediadores suelen cobrar por hora o por sesión. Una media de lo que puede costar 1 sesión de mediación estaría entre los 120 y 150 €, es decir, cada parte sólo tendría que pagar entre 60 € y 75 €.

Para más información consulta con Instituto de Mediación

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